Comida Rápida Marysol, emprendiendo por la familia

19 abril, 2018
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En la comuna de Maipú, cercano a la plaza de armas, se encuentra el restaurant de comida rápida “Marysol”. El local es atendido por sus dueñas, Soledad Urria y Marta Silva, quienes ofrecen almuerzos caseros con recetas tradicionales que ellas mismas elaboran.

 

Las socias se conocieron porque eran apoderadas en el colegio de sus hijos, en donde coincidían en dos cursos. En la medida en que sus hijos crecían y se acercaba la etapa universitaria pensaron en hacer un negocio para financiar este nuevo proceso.

 

Partieron vendiendo alfajores, pero esa iniciativa no prosperó. Luego, apareció la opción de trabajar en un restaurant, primero atendiendo las mesas y luego en la cocina, donde aprendieron parte del oficio, hasta que les ofrecieron arrendar un local y decidieron arriesgarse.

 

Fue así, acarreando ollas y platos desde sus casas, como partieron su emprendimiento con la ayuda de sus familias, principalmente de sus hijos. Funcionaron durante un tiempo, pero no lograban las ganancias que esperaban.

 

Un día, gracias al dato de una clienta del restaurant, descubrieron el Centro de Desarrollo de Negocios Maipú. Asistieron a una reunión y les asignaron como asesor al Director del Centro, Ricardo Gutiérrez. Allí evaluaron su situación comercial e identificaron una serie de cambios que podrían ayudar al negocio.

 

 

Entre esos cambios, se planteó aplicar una nueva estrategia de precios y evaluar el arriendo de un nuevo local más amplio. Encontraron una casa esquina en arriendo y revisaron qué elementos faltaban para cumplir con los requisitos comerciales y de salubridad.

 

Desde el Centro, las ayudaron a gestionar un crédito bancario para concretar el arriendo de un nuevo espacio. Un mes después de ese trámite se instalaron en el local que actualmente ocupan, lo que les ha traído las ganancias que buscaban. Además, lograron posicionarse como uno de los casos de éxito del Centro de Desarrollo de Negocios de Maipú, y por consiguiente, de la Corporación Construyendo Mis Sueños.

 

Desde ahí ofrecen almuerzos caseros. Han rescatado recetas tradicionales como el charquicán, las lentejas o pantrucas. Resaltan que una de sus virtudes principales es el trato con los consumidores, pues mantienen una relación cercana. Las dueñas conocen a sus clientes por nombre, existe un vínculo de preocupación y lograron formar una comunidad en torno al restaurant. Consideran que con sólo un saludo afectuoso basta para generar un buen ambiente en el restaurant.

 

 


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